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La opinión de los alumnos de la FCA

Información ¿Beneficio, Maleficio?

Por: Ricardo Bolaños
http://pyme.com.mx/articulos-de-pyme/muestra-articulo-datos.php?registro=54

Hace algunos años se comentaba que la información es poder. Se comentó repetidamente -y se sigue comentando-que la información es más importante que el dinero. Se dijo que las grandes potencias serían las naciones, organizaciones o personas que más información tuvieran. Sin embargo, con el advenimiento de Internet, parece que esta premisa creció. La información en Internet esta ahí, al alcance de todos. Algún tipo de información es con costo, otra es gratis. Para un gran número de investigaciones básicas, podemos usar la información que Internet nos brinda gratis. Las grandes corporaciones requieren de información pagada, especial y muy costosa. Las PYMEs para la toma de decisiones podrán trabajar con información gratuita con una buena relación de costo’beneficio.
Sin embargo, el problema de la información ya no es dónde conseguirla, sino cómo seleccionarla. Por ejemplo si usted busca información de cámaras digitales, encontrará 33 referencias en Yahoo.com.mx, en Google 1,000, en yahoo.com más de 1,000. ¿De dónde proviene la diferencia? Si revisamos los resultados, encontraremos que el resultado comprende sitios donde haya la frase cámara digital o digital o cámara. Si volvemos a buscar en yahoo.com poniendo las palabras entre comillas, el resultado baja a 37, un número más manejable. Sin embargo, aún no es suficiente. Dentro de estas direcciones, podrá encontrar páginas referentes a venta de cámaras digitales, reparación de cámaras digitales, historia de las cámaras digitales y más.
Deberá tener una estrategia para buscar dentro de Internet, hay muchos buscadores internacionales y nacionales. Entre los internacionales: Yahoo, Alta Vista, Google, All the web y Lycos. Entre los nacionales: la UNAM, México WEB y MexMaster. Meta buscadores como Copernic o Dogpile. Cada uno de ellos tiene una utilidad específica y deberá usarse como tal. Es muy fácil poder perderse dentro de la nube de búsquedas de Internet.
Si usted está realizando una investigación, o busca algo en especial, deberá llevar un registro de todas las páginas que accede. Dicho registro deberá incluir la dirección, la fecha y hora en la que accedió a la información, y si es muy importante también una copia en papel o electrónica. Dentro de Internet podrá encontrar estadísticas de uso de Internet, costumbres, hábitos de compra, etcétera. También podrá encontrar los precios de la UDI (en México, Unidades de Inversión, medida de inflación), el tipo de cambio del dólar contra otras monedas, las tasas de interés de diferentes países y los pronósticos de precio de acciones de la bolsa.
Uno de los más importantes hábitos al buscar en Internet es llevar registro de las búsquedas. De esta manera evitamos entrar a páginas dos veces, o peor aún pasar varios minutos buscando una página que "ya no recordamos" cómo llegamos a ella.

Comentario

     Muchas veces en internet podemos encontrar informacion que no es digna de confiar, es importante asegurarnos que la informaciion provenga de una fuente digna de confianza, por que la toma de decisiones adecuada depende directamente de la informacion que se tenga a la mano.

     En realidad es un poco dificil encontrar informacion especifica en internet, lo dificil no es encontrar la informacion, sino seleccionar la adecuada, para no realizar decisiones erroneas.

Herrera Minjarez Jesus Octavio Federico

Como elegir el lugar para su negocio

Por: Ricardo Bolaños

http://pyme.com.mx/articulos-de-pyme/muestra-articulo-datos.php?registro=24

Ray Kroc, el fundador de Mc Donald’s comenta que los tres factores más importantes para el éxito de un negocio son: ubicación, ubicación y ubicación. Las cuatro P’s de la mercadotecnia son producto, promoción, precio y PLAZA. Originalmente plaza se refería al lugar donde se pondría el local. Actualmente, dentro de mercadotecnia, plaza ha tomado un tamiz más genérico, se refiere a la forma en la que haremos llegar nuestros productos a nuestros clientes. Dentro del presente artículo, exploraremos los puntos importantes de la ubicación de su local (plaza).

Cuando usted logra seleccionar la ubicación correcta, obtiene los siguientes beneficios:
Mayor probabilidad de éxito. ¿Conoce algún ejemplo de empresas mal ubicadas que hayan fracasado? Alguna ocasión ha oído mencionar: ¡el éxito de este lugar es su ubicación!
Más cercanía con el mercado que le interesa. Puede usted tener un local muy funcional, limpio y vanguardista, pero si está lejos de sus clientes, no le será muy rentable. Si vende programas para niños, no le servirá de mucho exhibirlos en una zona industrial, sería mejor en una plaza comercial.
Mejores ventas. "El que no enseña, no vende" reza un viejo refrán. Mientras mejor exhibido esté, mejores ventas podrá lograr. Cualquier negocio puede tener éxito en cualquier lugar, pero si por medio de la selección del local, podemos facilitar la venta, hay que aprovechar este conocimiento.
Evitar el cambio constante de lugar del negocio. Si selecciona mal el lugar donde ubique su empresa, tendrá que cambiar de localidad, con la consecuente pérdida de clientes y de dinero. Es mejor esperar para conseguir la mejor opción que tomar el primer ofrecimiento pensando que es el mejor.
Arraigo en la zona en la que elija. Cada año que pase en un lugar, será como una inversión. Los clientes lo conocerán y lo recomendarán. ¿Recuerda el viejo taller donde siempre manda reparar su auto? Un punto importante: el lugar puede ser el mismo, pero su negocio tiene que cambiar, modernizarse, ir en la ola del cambio. Si usted no cambia sus clientes lo cambiaran a usted.
Mayor protección de usted y sus bienes. Si usted está ubicado en una colonia donde ya conoce, y ya es conocido, estará más seguro, tanto usted como los bienes de su empresa.

Para lograrlos, deberá tener en cuenta los siguientes factores:
¿Que tantas industrias hay cerca?
¿Cuál es la población?
¿Quiénes son sus competidores cercanos?
¿Existen empresas que hagan lo mismo que usted que sean superiores? ¿Inferiores?
¿Hay transporte público? ¿Es confiable?
¿Hay estacionamiento?
¿Es fácil acceder al lugar? ¿Hay tráfico?
¿Hay mayor tráfico de personas es por el lado asoleado de la calle?
¿La gente compra más en la acera por la que regresa a casa?
¿Está en medio del mercado de clientes que busca?
¿Algún beneficio de impuestos?
¿Podrá permanecer ahí por varios años?
¿Existe protección policíaca y de bomberos?
¿Podré encontrar empleados para trabajar conmigo?

Para los anteriores factores, podrá asignarles un peso específico, un número del uno al diez. Por ejemplo, si para sus clientes es muy importante el estacionamiento, este factor tendrá un peso de diez. De esos diez puntos usted podrá otorgar cinco, seis o los diez, dependiendo de la facilidad que haya para estacionarse. Al terminar sumará todos los puntos asignados al lugar. Comparará estos puntos contra el máximo de puntos a lograr. Si tiene varias opciones de locales, podrá compararlos. Primero aplicará el cuestionario a los diferentes locales, después los comparará entre si, y al ganador lo comparará contra el máximo. De esta forma tomará la mejor decisión, en caso de que esté por decidirse entre diferentes lugares. El cuestionario anterior puede ser modificado por usted, cambiando las preguntas por otras que le sean más significativas, o adicionando nuevas de importancia para usted.
Es importante diferenciar entre ubicación y local. Ubicación es la zona en la cual establecemos nuestro negocio y local es la oficina o escaparate que rentamos específicamente. En este caso hemos comentado referente a ubicación, pero recuerde que una buena ubicación puede ser minimizada por un mal local. De la misma forma, el mejor local puede ser muerto por una mala ubicación.
"Antes de tomar casa donde morar, revisa la vecindad: Antes de que rente un local, pregunte a los vecinos si la zona es segura, si los moradores son buenos, y todo lo referente a seguridad. Si es segura, entonces pregunte qué tanto compran, qué compran y cada cuándo. Con esto se podrá dar cuenta si conviene o no estar rentando un local por ahí. ¿Hay competidores cerca? ¿Cuántos? ¿ Qué tan buenos son?" (Administración por refranes, Ricardo Bolaños, Panorama Editorial, Enero 2000).
Puede estudiar a su competencia preguntándoles que tanto venden, viendo que tanto tráfico hay a sus locales y notando que tanto compró la gente que entró a ellos. Entre a los locales de la competencia, fíjese que tienen en exhibición: cintas, toners, fundas. Revise si estos son viejos; ya sea modelos viejos o artículos viejos (revise si están muy polvosas las cajas o bolsas). Revise bien en todas las calles cercanas, cuántos locales hay que ofrecen lo mismo que usted. También revise cuantos locales hay que podrían ofrecer lo mismo, recuerde que probablemente, cuando usted empiece a vender cartuchos de tinta con éxito, la papelería de a lado haga lo mismo y los venda más baratos. Solo por curiosidad, si su negocio es por medio de Internet; ¿cuál es su local?

 

Comentario

    Como el articulo lo menciona, la ubicacion es una parte muy importante de la "p" de Plaza. Se puede ver a mas negocio con buena ubicacion y que en ocasiones tienen servicios o productos que uno piensa que es un producto que en realidad sin muchos usos, pero con buena plaza dura mucho tiempo en el mercado y por contrario, las empresas que en realidad tienen buenos servicios, buenos productos, Excelente precios mas competitivos que la competencia, pero al no tener una buena ubicacion, su situacion se vuelve un poco complicado y a lo largo de cierto tiempo fracasan, ya que la plaza es un factor muy importante.

Herrera Minjárez Jesús Octavio F.

Clientes Leales

Por: Ignacio Gómez Escobar
http://pyme.com.mx/articulos-de-pyme/muestra-articulo-datos.php?registro=23

Desde hace varios años, cuando se empezaron a aplicar de manera sistemática y
organizada, las estrategias de servicio al cliente, con el propósito de fidelizarlos para que
compraran nuestros productos siempre; los estrategas y ejecutivos de mercadeo de las
empresas diseñaron y aplicaron estrategias de servicio al cliente que, además de buscar la
fidelización de los clientes, tenía el propósito de crear diferencias sostenibles con la
competencia que se pudieran mantener en el tiempo.
La pregunta que nos hacemos es, sí la fidelidad se logró como se pretendía. Al hacer un
balance podemos concluir, sin temor a equivocarnos, que NO, de la manera como se
esperaba. La mejor calificación que podemos dar a tales clientes es la de leales. Logramos
lealtad, más no fidelidad. Pero la conquista vs lo buscado no indica necesariamente que
perdimos el examen, simplemente encontramos que la realidad con el cliente es otra y que
esta nueva realidad es también interesante e importante y debemos perseguirla y
mantenerla. El nuevo objetivo es: conseguir clientes leales.
Ello se explica con la teoría del "balde agrietado"[1], la cual afirma que: los clientes son
como el agua en un balde agrietado o roto, le echamos el agua para llenarlo, pero por las
grietas también sale agua, en menor cantidad de la que agregamos, pero siempre sale. El
agua que entra simboliza los clientes a los cuales vamos cautivando y los que salen por la
grieta los que se van y compran productos y servicios a nuestra competencia. Entonces, lo
que tenemos que hacer es conseguir clientes y a volverlos leales a nuestra organización.
Esa lealtad indica que nosotros somos una opción valida en el momento de elegir el
sitio de compra, para un producto o servicio, que nos consideran como una
posibilidad, que estamos presentes en la mente de los clientes como una
alternativa a elegir en el momento de comprar.
Debemos recordar que cuando le damos algo a un cliente, éste lo toma como suyo y ya
no se lo podemos quitar, siempre esperará que se lo demos como algo natural, no lo pide,
lo espera y si no lo damos lo reclama.
Recordemos ahora los principios que rigen la cadena de servicio, nos serán muy útiles:
· Los negocios se inventaron para ganar dinero (utilidades)
· El dinero lo traen los clientes, y más aún los que regresan.
· Sólo regresan los clientes que se fueron satisfechos (en la compra anterior)
· Regresaron, porque se fueron contentos y percibieron una buena calidad en el
servicio
· La calidad en el servicio es dada por el desempeño de los empleados en el momento
de la venta.
· El buen servicio al cliente es un problema de desempeño. El desempeño se evalúa
como bueno o malo cada que se presta y por el ultimo desempeño de los empleados al
atender a un cliente se miden el negocio o la empresa.
¿Cuándo un servicio es de calidad?. Un servicio es de calidad solo si iguala o sobrepasa
las expectativas que el cliente tiene con relación a dicho servicio[2].
Quienes hacen evaluaciones sobre calidad en el servicio, consideran cinco variables, cada
una con un peso especifico diferente, siendo la mas importante la confiabilidad esto es,
"siempre bien"
Las otras cuatro variables son: diligencia, garantía, empatía y recursos tangibles.[3]
Veamos una breve explicación:
1. Confiabilidad: capacidad de prestar el servicio prometido con seguridad y
correctamente.
2. Diligencia, o capacidad de respuesta: voluntad de ayudar y de prestar el servicio
rápidamente.
3. Garantía: seguridad, conocimiento y atención mostrados por los empleados y sus
habilidades para inspirar credibilidad y confianza.
4. Empatía: atención individualizada que ofrecen las empresas a sus clientes.
5. Recursos tangibles es la apariencia de las instalaciones físicas, equipos, personal y
material de comunicaciones.
El servicio al cliente es, entonces, un conjunto de estrategias que una empresa diseña y
pone en practica para satisfacer mejor que sus competidores, las necesidades y expectativas
de sus clientes Los bienes tangibles se producen antes de venderse, los servicios se venden
antes de producirse y se producen frente al cliente. Los clientes tienen que experimentar los
servicios para conocerlos realmente. En el servicio al cliente el desempeño es el producto,
es lo que el cliente evalúa.
Las principales barreras que están en contra de un buen servicio son las siguientes:
· Las políticas de la compañía cuando no han sido diseñadas pensando en el cliente, sino
en la propia conveniencia y en los entes de control.
· Ausencia de una estrategia clara de servicio, cuando no existe coordinación en todo el
proceso de servicio
· Las personas que tienen el poder de tomar decisiones están muy lejos de los
clientes.[4]
· Alta prioridad en las rebajas de costos.
· Personal indiferente, sin motivación, sin autoridad ni empoderamiento[5].
· No se escucha la voz del consumidor.
· La gente de primera línea no tiene autoridad para solucionar los problemas.
Es bueno hacer énfasis en el punto de los costos. Muchas organizaciones piensan que las
estrategias de servicio son solamente un sobrecosto. Hay que mirarlo como una inversión
en el corto plazo, que inclusive puede parecer o ser alta, con una recuperación de dicha
inversión progresiva y lenta, con frutos en el mediano y el largo plazo. Esto quiere decir
que los resultados de una acción de servicio se ven en el mediano y largo plazo. Hay que
darle tiempo y tener un poco de paciencia.
Ignacio Gómez Escobar
Asesor empresarial - investigador de mercados
igomeze@yahoo.com
[1] Ehrenberg, en lo que denomino la teoría del balde agrietado.
[2] Barry y Parasuraman
[3] barry y Parasuraman
[4] Barry y parasuraman.
[5] poder para tomar decisiones

 

Comentario

    El objetivo de las empresas de tener clientes leales, no es nada erroneo, ya que en realidad el servicio que se brinda es algo de lo mas importante, ya que un cliente satisfecho regresa y vuelve a comprar ya sea nuestro producto o nuestro servicio y este se va pero malamente muy rara vez menciona de buena experiencia en la empresa. Pero por otra parte si le brindamos un mal servicio, se va enojado y seguramente le comentara a sus amistades del mal servicio, lo que afecta directamente la imagen del servicio y si ese mal servicio fue solo por alguna causa del momento, no perdimos solo a un cliente sino a clientes potenciales amistades del cliente.

Herrera Minjarez Jesus Octavio Federico

Malcriemos al Cliente

Como administrador de varios sites web sé por experiencia que no hay nada tan difícil, a priori, como mantener a un cliente contento y satisfecho si ya desde un principio ése cliente está empeñado en llevarte la contraria en materias propias de tu campo, aunque lo haga con toda su buena voluntad, e incluso a menudo con afán de aprender por sí mismo.

A menudo tengo que demostrar con ejemplos prácticos que una u otra determinada opinión es equivocada o no apropiada, y es muy difícil hacerlo sin ofender o, al menos, sin provocar la suspicacia del que paga, es decir, del cliente. Al final, como no debería ser menos, siempre es mi criterio el que prevalece, aunque no es malo escuchar las matizaciones que voces ajenas puedan sugerirte, y ello sin que tu papel de profesional cualificado quede en entredicho. De todas formas, tengo mis propias normas aplicables al caso, y que pueden resumirse en una: UN CLIENTE MALCRIADO ES UN CLIENTE RECEPTIVO. Y estas dos cuestiones son, matemáticamente hablando, directamente proporcionales: la una aumenta la otra, indefectiblemente. ¿Y qué estrategias empleo yo para mantener a mi cliente satisfecho y receptivo?: Mandarle al menos un mail cada dos o tres días.

Si no tengo novedades que comunicarle acerca de mi trabajo con su site procuro averiguar qué problemas le van surgiendo en su negocio y conforme el site evoluciona.
Llamarle por teléfono al menos una vez a la semana,
si no tengo cita concertada con él. Todos sabemos del poder del correo electrónico, pero no vayamos a caer en la tentación de convertirlo en la única manera de comunicación administrador-cliente. La viva voz es, frecuentemente, mucho mejor vehículo para entenderse y consultarse.

En los informes periódicos que le remito procuro dejar al final de cada apartado unas líneas en blanco para que el mismo cliente anote sus pareceres, ideas o sugerencias. Sentirse partícipe le convierte en aliado.

Minimizar siempre sus errores.

Y esto no es un ejercicio de condescendencia. Si lo hago es para demostrarle que, mientras sea yo su administrador, solucionaré sus problemas fácilmente.
Informarle permanentemente de los progresos o errores que sufra su competencia directa. Los unos lo estimulan positivamente y los otros también.
Hacerle sentir que no sólo aprueba mis decisiones, sino que es partícipe de ellas.
Procuro siempre explicar las cosas muy detalladamente, a veces en demasía, y en última instancia dejarle ver que si no entiende o comparte algo es porque yo no lo he sabido exponer con la suficiente claridad.

Estas seis simples pero efectivas reglas constituyen uno de los pilares básicos de mi trabajo en lo que a la relación con el cliente se refiere. Su aplicación forma parte de mi trabajo y estoy seguro de que contribuyen enormemente a la fluidez en mis relaciones con mis clientes.

http://www.publidirecta.com/articulos_marketing.php

Fuente: © Manuel Cros
Técnico en Diseño y Marketing en Internet
asdinet@hotmail.com
FECHA: 19/09/2002

 

Comentario

En este artículo se nos dan consejos para mantener a nuestros clientes contentos, creo que es algo muy importante, ya que de estos depende el éxito o el fracaso de nuestra empresa.

          Nos dice que para mantener contentos al cliente hay que malcriarlos, es decir, si no darle la razón siempre, al menos hacerle creer que la tiene. Si estamos en una diferencia, escuchar su punto de vista, pero sutilmente hacerle ver que nuestro punto de vista es el adecuado.

          Tampoco debemos de perder contacto con ellos, podemos llamarlos por teléfono o bien, mandarles un correo electrónico, pero es importante no siempre fiarnos del correo y tener una comunicación directa con el cliente.

 

 Ana Lizeth Magaña Martínez

La imagen del marketing

La imagen del marketing

La opinión pública tiene una imagen confusa y en general bastante negativa del marketing.

Esta imagen negativa es expresada en forma coloquial por gente de todas las clases sociales, también es elaborada como ideología por algunos analistas, es lanzada como descalificación de adversarios por los políticos, y es reproducida ampliamente por los medios de comunicación.

Generalmente se confunde al marketing con la publicidad y, además, se asocia al marketing con la publicidad engañosa, la que hace promesas falsas o exageradas

También se confunde al marketing con las ventas, en concreto con la idea de venta a presión, o la de venta fraudulenta, mediante engaño o trampa.

Muchas veces se atribuye al marketing los casos de fraude en la calidad de los productos, o se piensa que marketing es la especialidad en hacer pasar por bueno lo que es malo, el "vender gato por liebre".

También se asocia al marketing con el arte del maquillaje, la habilidad para "vestir la mona de seda".

En resumen, se suele considerar al marketing como una actividad manipuladora, que abusa de astucia, trucos y picaresca.

Otra idea muy frecuente es la de atribuir al marketing la intención y la capacidad de crear necesidades falsas en la sociedad, potenciar la demanda de cosas superfluas, propiciar un consumismo artificial, innecesario y exagerado.

También se critica que el marketing representa un enorme despilfarro de dinero, que eso se repercute en los precios de los productos, y por lo tanto que son los consumidores los que pagan los platos rotos.

Muchas veces esa mala imagen del marketing aparece en la calle y en los medios de comunicación para descalificar a un producto, un comportamiento, un evento... sintetizada bajo la forma de expresiones como:

"Eso es puro marketing"

"Eso es un producto de marketing"

"Eso no es más que marketing"

Frente a estas críticas se pueden esgrimir argumentos reivindicativos para defender una imagen positiva del marketing.

Por ejemplo, podemos decir que las prácticas fraudulentas y la publicidad engañosa quizá sirvan en algunos casos para vender a corto plazo, pero producen pérdidas a medio y largo plazo, porque terminan generando el rechazo de los clientes.

Podemos contrarrestar la idea de que la publicidad es un despilfarro que se traslada al precio de los productos, recordando la importancia de la fiabilidad de las marcas para los consumidores.

Podemos refutar la idea de que el marketing crea necesidades falsas, desmontando la creencia de que sólo existen beneficios funcionales, argumentando la importancia que tienen para los consumidores los beneficios emocionales y simbólicos. Y podemos insistir en que lo que resulta más rentable para las empresas es ocuparse de satisfacer las necesidades verdaderas que se detectan en el mercado.

Podemos también repetir la definición clásica de marketing que proponía Kotler:

"El marketing consiste en un conjunto de principios para escoger mercados meta, identificar las necesidades del consumidor, desarrollar productos y servicios que satisfagan esas necesidades, y proporcionarles valor a los consumidores y utilidades a la compañía."

Es decir, contra la leyenda negra que la opinión pública tiene del marketing, podemos insistir en que éste aporta beneficios no sólo a las empresas sino a la sociedad y a los consumidores.

En la medida en que el marketing propugna la atención a las necesidades y demandas de los consumidores, tiende a hacer más responsables a las empresas frente a sus clientes. Estimula la búsqueda permanente de mejoras en los productos, los servicios y la calidad de atención. Propicia una cultura de respeto y lealtad recíproca empresa-cliente. Procura fidelizar no sólo a los clientes con la empresa, sino a ésta con los clientes.

Por lo tanto, en un mercado de libre competencia el marketing es una herramienta que, por su naturaleza, tiende a mejorar la eficacia de las empresas y, si cumple la función predicada desde su propia filosofía, también tiende a mejorar la calidad de vida de la población.

Todo esto está muy bien, es verdadero y además da testimonio de nuestra buena fe como profesionales de marketing. Evidentemente, con estos argumentos se puede defender una feliz cara pública del marketing.

Sin embargo, no deben servirnos para la autocomplacencia.

Decía hace unos años un importante consultor norteamericano al referirse a la divulgación de experiencias de marketing exitoso:

"La feliz cara pública del marketing enmascara un profundo malestar interno".

Las empresas se encuentran actualmente sometidas a una competencia exacerbada, a unos mercados excesivamente duros y a unos cambios sociales y tecnológicos desbordantes. Y el marketing también, inevitablemente, se encuentra sometido a una presión extraordinaria.

Ya no se trata sólo de las exigencias desmesuradas que recaen sobre él desde las propias empresas y desde el mercado, ni tampoco se trata sólo de la mala imagen del marketing en la sociedad y en las empresas, con la que los responsables de marketing tienen que convivir, sino también de los conflictos y dificultades intrínsecas al marketing mismo.

El malestar que a menudo sienten los profesionales de marketing tiene que ver con las contradicciones inevitables de su función:

No es nada fácil identificar bien las demandas del mercado y además conciliarlas con la correcta identificación de las propias capacidades de la empresa.

Además se necesita aprovechar la experiencia acumulada, pero la realidad también exige tirar por la borda una parte de esa experiencia para sobrevivir a los cambios radicales de los mercados y de las reglas del juego.

Por otro lado, hay muchas empresas en las que, por el hecho de que existe un departamento de marketing y unos responsables de marketing, los demás aprovechan para olvidarse del marketing, de los mercados y de los clientes.

En algunas empresas el marketing es sentido como un cuerpo extraño, y se produce una reacción de anticuerpos: desinterés, falta de colaboración, de simplificación, falta de respaldo presupuestario, impaciencia pidiendo resultados mágicos...

Además, para los responsables de marketing es difícil, a veces, conciliar las exigencias de calidad, bajo precio y ética que plantean los clientes, con las exigencias de éxito rápido y rentabilidad tangible para los accionistas.

Tampoco es fácil conciliar la necesidad de autocrítica y aprendizaje constantes con la necesidad de evitar ser utilizados como chivos expiatorios de los fracasos de la empresa.

Por otra parte, se necesita contar con suficiente información adecuada pero a la vez es necesario sobrevivir a la sobresaturación, dispersión, fragmentación, sesgo y parcial des actualización de la abundante información disponible.

Y también, frecuentemente es difícil conseguir suficiente respaldo y presupuesto pero, a la vez, a veces es casi imposible poder calcular y justificar suficientemente el retorno de la inversión en marketing.

Es evidente que no todos los responsables de marketing podrían justificar sus limitaciones amparándose en las contradicciones inherentes a su función, o en las presiones injustas a las que supuestamente los someten las empresas o los mercados. Muchos están todavía anclados en un marketing limitado y obsoleto.

Incluso todavía algunos se reivindican a sí mismos, en una mezcla de ingenuidad y falta de pudor, como especialistas en trucos, ideas ingeniosas y malas artes, como aquéllas que denuncian los clientes, y se consideran eficaces para manipular astutamente al mercado.

"La historia del marketing está sembrada de técnicas y concepciones fracasadas", decía Theodore Levitt.

El marketing tiene una vocación natural, y méritos acreditados, para representar el motor de una imagen amigable, ética, responsable, simpática y empática, de las empresas ante los clientes y la opinión pública. Pero a la vez a menudo representa ante el público la cara feroz de ciertas prácticas empresariales de dudoso prestigio. No corresponde sentirse incomprendidos, ni considerar que la mala imagen social del marketing es sólo el producto de un malentendido.

Para que las empresas sean sustentables y puedan cumplir plenamente sus funciones económicas y sociales es necesario que el marketing sea sustentable, es decir, que demuestre su madurez, su compatibilidad con la ética, su compromiso con los consumidores y su rentabilidad para las empresas que apuestan por él.

La sordidez de las relaciones de algunas empresas con el mercado, la mala calidad de algunos productos y servicios, la venta a presión y la publicidad engañosa no tienen su origen en el marketing. Al contrario, suelen estar estrechamente vinculadas a la ausencia de una buena cultura de marketing.

En nuestro medio tenemos que seguir trabajando por el desarrollo de la cultura de marketing como soporte fundamental para el éxito y la sustentabilidad de las empresas.

El desarrollo de una sólida cultura de marketing en las empresas es condición necesaria no solamente para que exista una mejor imagen social del mismo, sino para que también haya una imagen de credibilidad, respeto y respaldo real hacia el marketing en el interior de las empresas. En esta buena imagen "interna" del marketing se juega la eficacia y la rentabilidad de las empresas.

Como decía Peter Drucker ya en 1982: "La empresa comercial tiene dos, y sólo dos, funciones básicas: marketing e innovación. El marketing y la innovación producen resultados. Todo lo demás son costes".

http://www.publidirecta.com/articulos_marketing.php

Fuente: Guillermo Bosovsky Favre
Fecha: 5/11/2003

 

Comentario

Para una empresa no es fácil crear el marketing de una manera adecuada, poder conciliar las exigencias del cliente con las de la empresa es muy difícil, y hoy en día se dificulta aún mas por la mala imagen que tiene el marketing ante el público, ya que la mayoría de las personas piensa que este trata de vender productos falsos, que no se cumple con lo prometido y que lo único que se intenta es vender el producto que no sirve.

El artículo también menciona que para cada idea mala acerca del marketing, existe algo para respaldar que  esa idea es errónea. Toda empresa necesita del marketing y no sólo un departamento dedicado a esto, sino que cada departamento lo debe de considerar.

Ana Lizeth Magaña Martínez

“La originalidad en el copy, en la TV abierta, es ahora más importante que nunca”.

http://www.elpublicista.com.mx/

Ya todo el mundo se dio cuenta: la televisión no es la misma de ayer. Como era de esperarse, los primeros en caer en cuenta de que algo andaba mal fueron los propios anunciantes, cuyas ventas permanecían estáticas, o incluso a la baja, a pesar de los cuantiosos recursos que las marcas le invertían a la televisión abierta.
Lejos han quedado aquellos gloriosos tiempos, entre las décadas de los cincuentas y las ochentas del siglo pasado, en las que Eduardo Noble afirmaba que cualquier objetivo de ventas y/o mercado era posible con el respaldo semanal de cien puntos de ratings de TV.
El fenómeno, de apasionante actualidad, está ahora en boca –y en ojos- de todos, incluyendo, desde luego, al público del auditorio: a la televisión abierta le está pasando lo mismo que ya le sucedió a la radio de amplitud modulada hace algunos ayeres. Cada vez menos y menos gente la ve y el poco auditorio que le resta se está atomizando. Anunciarse en ella ya no es garantía de mayores ventas, participación o imagen.
Y, para acabarla de amolar Televisa, su principal jugador, está respondiendo a esta crisis tratando de apagar el fuego con gasolina: con una programación cada vez peor; con cortes comerciales de hasta 30 spots que pasan al hilo, uno tras otro y con tarifas de publicidad prohibitivas.
Esa es, insistimos, la imagen general que ahora se tiene de la TV. Pero... ¿qué tan cierta es? Para averiguarlo, conciente del problema y adelantándose, como siempre, a los demás, El Publicista entrevistó a uno de los profesionales de mayor experiencia y conocimiento al respecto: Jorge Anaya quien es, precisamente, Presidente del Comité de Televisión Abierta en el Consejo de Investigación de Medios, (CIM). No hace ni un año, en esta misma revista, dedicamos a José Luis Leo y a Jorge Anaya un interesante artículo de portada con motivo de la inauguración del BRAIN’S GYM de StarCom que ellos dirigen.
Ahí nos vinimos a enterar de que Jorge es un sociólogo enamorado de lo que hace: investigación en torno a la interactividad de la sociedad moderna con los medios de comunicación. De hecho, el mencionado centro es todo un laboratorio, que cuenta entre sus activos con varias cámaras de Gesell bajo un mismo techo, donde se llevan a cabo de manera permanente, diversos estudios en la materia. Por eso, cuando nos enteramos de que nuestro amigo estaba estrenando puesto en el CIM en este 2008, de inmediato hicimos una cita para entrevistarlo... agárrense porque van a salir chispas.

EP: Nos parece que debemos empezar porque nos digas el kilométrico nombre del puesto que ahora vas a desempañar en el CIM y nos des algunos antecedentes generales al respecto...

JA: Desde el 1° de enero del 2008 se me nombró Presidente del Comité de Televisión Abierta del CIM. Se trata de un puesto muy importante, que antes ocuparan Lupita Benitez, de Televisa e Idalia Cruz, de TV Azteca, toda vez que el 65% del presupuesto que manejan las agencias de medios se dedica a ese medio.
Además de que es la primera vez que su presidencia recae en una persona como yo, que soy de agencia. Y van a colaborar conmigo, como vicepresidentes, Archie Deneken, de Media Planning y Ricardo Ramírez de TV Azteca. Dicho en pocas palabras, nuestro trabajo consiste en supervisar que IBOPE realice su labor de manera correcta, con el más estricto apego a la verdad, a fin de reforzar la certidumbre del rating.

EP: ¿Qué tan cierto es, entonces, que hay un notable descenso en las audiencias de la TV abierta?

JA: De acuerdo a estadísticas confiables, recientes y de todo tipo, la misma cantidad de gente continúa pasando el mismo tiempo que antes frente a los monitores. Incluso podemos decir que ese número de horas se ha incrementado, aunque en forma leve, durante los últimos años: lo que ha cambiado es lo que la gente ve en esas pantallas. De lejos, el bosque sigue siendo el mismo; sin embargo, cuando te acercas te das cuenta de que la distribución de los árboles y demás elementos que lo conforman ha variado. Los adelantos tecnológicos ofrecen ahora al público un muy amplio abanico de alternativas, en los que el espectador pone diversos niveles de atención e involucramiento. Las mismas investigaciones que ya comenté nos indican que esa multitud de alternativas varía conforme a los perfiles demográficos. Así, por ejemplo, los adolescentes, de ambos sexos, que viven en los principales núcleos urbanos del país y que pertenecen a las clases media y alta son las que tienen mayor control sobre el qué y cuándo desean ver. Y esa es una constante: mientras mayor poder adquisitivo tiene un cierto grupo demográfico, mayor es su capacidad para seleccionar tiempos, medios y contenidos... aunque la tendencia a mediano plazo, dicen las estadísticas, es que sólo haya tres pantallas girando en torno a cada individuo: la de la televisión, la de la computadora y la del teléfono celular. De ahí que, desde ahora, sea necesario que todos los involucrados nos pongamos a trabajar, y mucho, para revalorizar a la TV abierta en todos aspectos.

EP: ¿No te parece que la caída del rating de la TV abierta se debe, en gran parte, al gran número de comerciales que pasan ahora en cada corte desde que se aprobó la llamada Ley Televisa?

JA: Las estadísticas nos demuestran que, en efecto, la audiencia disminuye durante los cortes comerciales... pero se recupera, casi de inmediato, cuando el programa se reanuda. Por otra parte, el que haya muchos o pocos comerciales depende de la temporada: en elecciones, olimpiadas o mundiales de fútbol su número, obvio, es mayor. Ya que mencionamos el tema de elecciones –y saliéndome un poco del tema de esta entrevista- es interesante señalar que, de acuerdo a la nueva ley y llegado el momento, el IFE va a convertirse en la central de medios más importante de México en función del número de spots que va a tener que contratar.

EP: ¿Y cómo le van a hacer...?

JA: Sin duda va a tener que allegarse profesionales, metodología y procesos que le permitan hacer una labor que, insisto, nuca antes se había visto.

EP: Muchos anunciantes se quejaron de que la TV abierta está perdiendo rápidamente su eficacia como generadora de ventas e imagen... ¿cuál es tu opinión al respecto?

JA: Se trata de variables muy difíciles de medir, que muchas veces se manejan al libre albedrío y que aun hoy en día se encuentran en vías de perfeccionamiento en cuanto a su metodología. Y que varían mucho por el perfil socio-demográfico de la muestra evaluada.
En los años ochentas John Phillipe Jones llevó a cabo un extenso estudio, del tipo single-source, ligando los paneles de audiencia a los paneles de consumo, con el objeto de demostrar si la publicidad y los medios incidían en las marcas que la gente compra. Y sí, se demostró que así era, en efecto. Sin embargo, dado que ya pasaron casi 30 años de ese estudio, en el 2005 se inició, en Estados Unidos, un estudio similar, pero en gran escala. Fue un proyecto, tan costoso, que ni siquiera Coca-Cola tuvo los recursos necesarios para co-patrocinarlo, por lo que al final sólo le hicieron Procter y Gamble y Ceras Johnson. Fue dirigido por expertos en mediciones de TV y radio y en asociar esos hábitos a las acciones de compra... y con todo y todo se canceló, por incosteable, sin que hubiera arrojado resultados definitivos: justo el pasado 21 de febrero de 2008 se dio a conocer que el proyecto llegaba a su fin por ser excesivamente caro. Sin embargo, apoyado en estudios de mercadotecnia y en mi propia experiencia, yo te digo que estoy convencido de que, en definitiva, sí hay una influencia positiva entre los anuncios de televisión para una marca y las ventas de la misma.

EP: Aparte de todo lo que hemos platicado y discutido, parece que entre las nuevas generaciones de mercadólogos, que trabajan de lado del anunciante, hay una clara tendencia, si no a salirse de la televisión abierta, cuando menos sí a usarla menos que antes... ¿a qué crees tú que se deba este fenómeno?

JA: A que, como sostiene Gabriel Vargas en La Familia Burrón, el mundo es ya una canica. La globalización ha llevado a los grandes corporativos a establecer normas muy específicas sobre cómo utilizar la televisión y qué comunicar a través de ella. Todo lo cual deja a la gente de mercadotecnia del anunciante con un margen de maniobra muy escaso para el manejo de la misma. Entonces, si como siempre sucede y así nos lo hacen saber a cada rato, lo que la marca busca son cosas novedosas, resulta hasta lógico que los clientes se muestren cada vez más interesados en el uso de otros medios, donde se puede innovar un poco más. Es más: incluso en la propia TV estamos viendo ahora muestras de esa búsqueda con estrategias como el branding entertainment o el product placement, por ejemplo.

EP: ¿Cuál es entonces, a tu juicio, el presente de la TV abierta como medio publicitario...?

JA: Dígase lo que se diga, la TV abierta continua siendo, en nuestros días, el medio preponderante para llegar a la población de bajos recursos, que es la mayoría en México: es el medio ideal para impactar, de manera positiva, aquellas regiones del país con perfiles demográficos claramente definidos como C y D.

EP: ¿Y qué pueden hacer los publicistas al respecto...?

JA: La creatividad en el mensaje, ya lo sabemos, es la mejor manera, sino es que la única, de superar esa limitante: la originalidad en el copy es ahora más importante que nunca. A mí, como estratega de medios, no me toca juzgar esa variable: mi trabajo se limita a indicar al anunciante en dónde se encuentran sus clientes potenciales y cual es la mejor compra, en un momento dado, en ese aspecto. Las agencias de publicidad y sus creativos son quienes tienen que complementar esa labor con el impacto que los clientes requieren.

EP: ¿Cuál es el futuro, entonces, de la TV abierta como vehículo pubicitario...?

JA: Como ya lo dije antes, el medio tiene que revalorizarse a sí mismo. Y eso sólo se va a lograr con mejores contenidos en general. Si bien las televisoras aducen como pretexto que la baja en la calidad de sus contenidos se debe a la baja en sus ventas, es incuestionable que tienen que encontrarse las formas para que la programación mejore a fin de que la gente vuelva a ver televisión abierta en la misma cantidad que antes lo hacía. Así, si se logra recuperar la audiencia, lo demás vendrá por añadidura.

EP: Sólo para terminar... ¿cuáles son tus planes para el Comité que presides?

JA: Nuestra labor, con sentido constructivo, es vigilar lo que IBOPE hace. Para ello –y durante los próximos dos años- nuestra filosofía se basa en tres elementos principales: rigor metodológico, enfoque de industria, (para que las tres partes que componen al CIM, medios, agencias y anunciantes, obtengan un beneficio, de manera invariable, con nuestra labor) y certeza ante todo.
Aunque parezca extraño, el intenso tráfico que ahora se vive en la Ciudad de México nos está resultando sumamente útil para nuestro trabajo: todos los días, al culminar con lo que hacemos en nuestras respectivas empresas, los integrantes del comité nos conectamos a nuestro blog y pasamos cuando menos dos horas trabajando por y para el CIM... ¡es algo que nos apasiona!

Comentario:

   Como el articulo lo menciona, en efecto, la publicidad por la television esta perdiendo su efectividad y es como todo, la radio cuanod tuvo su boom, tuvo su momento de apogeo y disminuyo drasticamente cuando se introdujo la television de poco a poco y ahora, la innovacion de la computadora, muchas de las personas que veian programas en la television, ahora lo puedne hacer desde la computadora e incluso ver la programacion desde antes, cuando quieran que es una ventaja con la que la television no cuenta. Y por si fuera poco sin comerciales. Era de esperarse que en algun momento la television perdiera su efectividad y ahora es cuando.

Herrera Minjarez Jesus Octavio Federico

La importancia del servicio

La importancia del servicio

Antes de empezar con el tema que nos ocupa, el toque mexicano en el servicio, haré una breve semblanza de lo que el grupo Anderson’s representa en la actualidad en la industria gastronómica, cómo se inició y cómo a través del tiempo ha influido en esta industria.

A principio de los años 60 Carlos Anderson, fundador de este grupo y un mexicano con enorme visión empresarial, establecen en Mazatlán un pequeño restaurante, el "Shrimp Bucket", con la especialidad de cubetas de camarón como platillo principal. En ese tiempo únicamente contaba con la ayuda de su familia en la operación, y éste primer intento es el que le abre camino y canaliza sus inquietudes para que en 1968, después del éxito probado en Mazatlán, inaugure en la ciudad de México el restaurante Anderson’s que ha hecho famoso al grupo y le permitió crecer hasta lograr el desarrollo actual. La inauguración del Anderson’s del Paseo de la Reforma vino a revolucionar, dentro de la industria gastronómica, todo lo que hasta esa fecha era tradicional: de lo formal pasó a lo informal, dándole preferencia a un estado de ánimo que la gente requería, ya que en esa época los restaurantes eran bastante aburridos. Cambió lo ortodoxo del servicio, el uniforme del personal, usó nombres originales para los platillos, modificó la decoración de las paredes, sustituyó a los capitanes por jóvenes de mandiles blancos, incorporó un trato más familiar y ameno para con la clientela; en fin, fue probando cambios radicales, todos encaminados a servir una comida, como él decía, honesta y a proporcionar el mejor servicio dentro de un estado de ánimo agradable.

Una vez experimentados todos estos cambios, probando que a su clientela le agradaba la innovación, empezó a crecer abriendo más restaurantes bajo este nuevo sistema, para lo cual requería personal capacitado y entrenado que tuviera algo muy importante: una vocación de servicio. Y sobre todo gente que entendiera que la agradable profesión de restaurantero requiere siempre de una entrega total en tiempo, mente y actitud para lograr el éxito. La innovación en el servicio empezó a obtener respuesta entre los jóvenes quienes, inquietos, pretendieron colaborar con Carlos en esa aventura que los podría convertir en empresarios o en socios de un importante negocio de servicio que, por lo moderno de la idea, tenía un futuro promisorio. Rápidamente el éxito comenzó a ser notorio en el medio restaurantero; se fueron conjugando jóvenes aspirantes con vocación de servicio y jóvenes con pequeño capital que, invirtiéndolo, formaron parte de una sociedad que prometía convertirse en un próspero negocio.

A través del tiempo se fueron abriendo más establecimientos. Se contaba con poco tiempo para capacitar al personal; se tuvieron que dividir funciones y actividades. La infraestructura era deficiente, y se tuvo la necesidad de crear las bases para los contratos. El capital se fue adquiriendo de recursos propios y de los socios trabajadores que se incorporaban a los nuevos establecimientos. En fin, se inició la etapa de crecimiento y consolidación, con la necesidad de realizar todas las actividades con más profesionalismo, incorporando nuevas técnicas de administración, adquiriendo equipos modernos, consultando los adelantos de la industria a fin de no quedar rezagados y que la inercia de desarrollo estuviera sustentada en bases firmes, que mantuvieran a éste joven grupo de restaurantes a la vanguardia. Al poco tiempo la competencia comenzó a imitarnos: surgieron copias de restaurantes con logotipos similares, nombres parecidos, lonas verdes, nos fusilaron platillos de los menús. Las mismas fotografías comenzaron a decorar paredes de otros restaurantes, los mandiles se hicieron más populares; todos querían participar del éxito y, sobre todo, incorporar a sus negocios los cambios radicales que nuestra clientela ya había aceptado y prefería a los sistemas tradicionales. Por éstas razones se toma la decisión de agregar al logotipo de Grupo Anderson’s un lema o slogan que lo hiciera distintivo, que lo singularizara de las copias y, sobre todo, que motivara y fuera la filosofía de todo el personal que trabaja bajo el sistema Anderson; así es como nace "Grupo Anderson’s: al ojo del amo...", y se le agrega en la parte de arriba un meserito portando una charola servida. Éste cambio le vino a dar a la marca un posicionamiento dentro de la industria como un restaurante que sirve comida con una identidad muy clara de servicio, transmitiendo la idea de que el dueño es el que sirve y atiende en éste establecimiento.

Lo anterior vino a dar al grupo tres elementos que lo fortalecieron, y que fueron:

• Seguridad

• Cuidado

• Servicio

Seguridad es la del cliente, que está seguro de que en nuestros establecimientos se sirve comida y de que se atiende al cliente con esmero. Cuidado es que es nuestra obligación cuidar de todos y cada uno de los mínimos detalles que implica el servicio al cliente, y que va desde la selección cuidadosa de la materia prima hasta la forma profesional de servir un platillo, pasando por los aspectos de higiene y seguridad. Por último, Servicio es la obligación de servir al cliente de acuerdo a sus expectativas, haciendo congruente la proposición gráfica del logotipo con la atención y servicio que se le da al cliente cuando visita cualquiera de nuestros establecimientos. No solamente estos tres aspectos han sido importantes para lograr una característica singular en la prestación del servicio, sino que es necesario analizar lo que el servicio en sí representa en cualquier establecimiento dedicado a servir alimentos y bebidas, y encontramos que el servicio es el eslabón intangible que une a la empresa con sus clientes. Servicio es el fenómeno que diferencia a una empresa con éxito de otra que carece de él. Servicio es la atención personal al cliente con la intención de proporcionarle comodidad, satisfacer sus necesidades y cumplir con sus expectativas cuando toma la decisión de visitar nuestros establecimientos.

Para los que estamos dedicados a la restaurantería éste es el aspecto más importante de nuestra actividad, es donde más atención ponemos ya que consideramos que un cliente insatisfecho por un mal servicio es un cliente que no regresa. Obviamente el trabajo en los restaurantes cuenta con un elemento fundamental que no se da en otros, y éste es la atención personal al cliente cuando éste llega a un establecimiento a satisfacer una necesidad natural, como es la de comer. Para lograr la optimización de esta atención debemos poner especial cuidado en que se cumpla en nuestros establecimientos, tanto en instalaciones como de parte de todo el personal que colabora con nosotros, con los siguientes elementos:

Material de Trabajo • Habilidad

• Condición Física

• Organización

• Profesionalismo

Esto es para nosotros el aspecto intrínseco que debe cubrir cada uno de los elementos que trabajan con nosotros, y vamos a analizarlos uno por uno.

Material de trabajo: Un profesional de ésta actividad deberá desarrollarla contando con los elementos materiales indispensables, es decir, con el equipo adecuado, como vajillas, cristalería, etc. , que le ayude a servir y satisfacer la restauración del cliente correctamente. Igualmente ha de tenerse especial cuidado en la selección de las materias primas, que sean de la mejor calidad, productos frescos y de buen aspecto, ya que no debemos olvidar que el primer impacto en un cliente es la presentación de los platillos que se le ofrecen.

Habilidad: Todo el personal debe manejar con habilidad todos los elementos que le ayudan a la restauración del cliente, desde poner la mesa y servir los alimentos hasta la forma de despedirlo y agradecerle su visita. La habilidad para el servicio se va adquiriendo con el tiempo; es la rapidez y la eficiencia con que se atiende al cliente con los elementos de que se dispone.

Condición Física: Por las condiciones del trabajo en un restaurante el personal está obligado a permanecer caminando varias horas y trasladando varios kilos de vajilla de manera constante, por esta razón debe tener una buena dosis de resistencia y voluntad. Igualmente debe tener ligereza de gestos, evitar los movimientos bruscos haciéndolos, por el contrario, suaves y delicados sin caer en el amaneramiento. Es recomendable que el prestador del servicio no tenga defectos físicos ni malas posturas en el trabajo, que tenga buena presencia y, sobre todo, una buena salud.

Organización: La organización en el trabajo es fundamental, ya que la atención al cliente debe ser ágil, y no hay agilidad en el servicio si no hay organización. Ésta va desde la cocina hasta el comedor. No deben tropezarse unos con otros ni mucho menos tener "cuellos de botella" entre la preparación de los alimentos y el tiempo de servirlos. Se debe tomar en cuenta que de la agilidad y profesionalidad del personal depende la calidad del servicio. Dentro de la organización debe haber disciplina y subordinación, tener la capacidad de entender y cumplir las órdenes así como para darlas. Debe haber un principio de orden, en el que se asigne a cada cosa un lugar y a cada lugar una cosa; no deberá dejarse elementos sucios a la vista del cliente, ni nada que le estorbe.

Profesionalismo: Es imprescindible para un buen servicio un personal que conozca perfectamente las tareas a desarrollar, que tenga vocación de servicio, que sepa la importancia del trato al cliente y que tenga bien aprendidos los sistemas de trabajo del establecimiento. Por otra parte el convencimiento de la profesión que se desarrolla es primordial para el prestador del servicio; este convencimiento va desde saber que el servicio es un trabajo agotador que requiere una gran dosis de voluntad y que las actitudes de los clientes no deben influir de manera negativa en el resultado del trabajo. Un profesional de esta actividad deberá intentar una superación personal diaria a fin de lograr mayor capacidad y rapidez en su trabajo, observando con cortesía y educación todas las normas y políticas de la empresa sin que esto le haga llegar a desempeñarse con servilismo.

Considero que estos elementos son básicos y que caracterizan la prestación de un buen servicio; son la preocupación de la mayoría de las empresas de servicio y marcan el por qué de la predilección de un establecimiento, producto o establecimiento sobre otro por parte del cliente.

En la actualidad la mayoría de las empresas de servicio ponen especial atención a seis aspectos del personal, sin los cuales difícilmente se los puede llegar a considerar buenos prestadores:

Capacitación: Es ser capaz y competente en el desempeño de su trabajo. En la capacitación el empresario deberá tener especial cuidado; capacitar a su personal mediante cursos y seminarios que le permitan seguir las políticas de servicio de la empresa, conocerlas, empaparse de ellas y aplicarlas correctamente. El servicio propiamente dicho empieza con la llegada del cliente al establecimiento, momento para el cual ya se habrán realizado todas las operaciones indispensables para atenderlo: el material de trabajo estará en buenas condiciones de limpieza, las mesas montadas y todo el personal en sus puestos. No debemos olvidar que la primera impresión del cliente es la más importante, y si las tareas señaladas no han sido previamente enseñadas al personal, éste no estará capacitado para atender a los clientes de acuerdo a las políticas de la compañía.

Conocimiento: Es haber aprendido a conciencia el trabajo, tener el empeño y la disposición para aprender en todos los de capacitación, y durante la operación misma, todos y cada uno de los pasos en que consiste el servicio al cliente. Debemos recordar que todas las actividades que realice el personal del restaurante guardan relación entre sí, formando una cadena que paulatinamente va perfeccionando el servicio. Esta serie de tareas de cada uno de los empleados empieza antes de abrir las puertas, con la preparación de los alimentos, el montaje del salón y la organización del material de trabajo. El servicio de comidas y bebidas en restaurantes ha evolucionado en los últimos años incorporando nuevas técnicas y equipos que lo han hecho más sofisticado; los conceptos de "comida rápida" le han dado más importancia al conocimiento del sistema que a la prestación del servicio en sí, ya que la rapidez viene a sustituir la atención personal.

Actitud: La actitud, para mí, es demostrar con orgullo estar satisfecho del trabajo. En otros términos, significa "ponerse la camiseta". Tener una buena actitud en el servicio trae como consecuencia una actitud positiva en beneficio del cliente. En todo momento la actitud del prestador del servicio deberá ser congruente con la expectativa del cliente durante su permanencia en el establecimiento, y además deberá ser congruente con la elección del sitio, con lo que se espera de la comida, con lo agradable del establecimiento, con la limpieza y, sobre todo, con la atención personal que se espera. La actitud es la parte intangible que une al prestador del servicio con el cliente; es hacerlo sentir como un invitado en nuestra casa y ofrecerle nuestro mejor estado de ánimo durante su permanencia en el establecimiento. Por ser una parte intangible, enseñar al personal a tener esta actitud es un reto que todo empresario tiene que superar, para que en forma constante se presente en su lugar y esto motive al cliente a regresar para cumplir esa misma experiencia.

Satisfacción: Es sentirse satisfecho de la actitud de servicio, es desempeñar el trabajo sin pena, con soltura, con la seguridad de que se está atendiendo al cliente como lo espera y de que se están siguiendo los conocimientos y la capacitación que se dio al empleado para obtener la completa satisfacción del cliente. El servir en un establecimiento de alimentos y bebidas nos da la satisfacción de atender al cliente cumpliendo con una necesidad, ya sea de alimento o de entretenimiento, y ésta siempre estará encaminada a su satisfacción. Si lo logramos tendremos como consecuencia la satisfacción propia. Nuestra materia prima no son los alimentos o las bebidas, sino la gente, nuestros clientes, y como principal ingrediente debemos cuidarlos. La diferencia entre un establecimiento y otro está en la forma del servicio y no en la presentación de los platillos o sus ingredientes que, si son importantes al escogerlos, más lo son al servirlos, ya que estamos obligados a hacerlo con profesionalismo y esmero a fin de encontrar siempre clientes satisfechos.

Cortesía: Mantener una actitud cortés para que esta se haga hábito es un reto. La cortesía no debe confundirse con servilismo; el ser cortés es algo que el cliente espera de cualquier prestador de servicio. La cortesía es una forma de educación, que nos pone a la altura del cliente y nos obliga al respeto que los seres humanos nos debemos unos a otros. A una actitud negativa de un cliente debe responder una actitud cortés del prestador de servicios, para que esa actitud negativa desaparezca.

Segundo Esfuerzo: Es un esfuerzo adicional, que siempre es elogiado. Se ha dicho que el cliente siempre tiene la razón, y nosotros debemos estar convencidos de ello. Debemos encontrar la satisfacción del cliente a través de un segundo esfuerzo, que es la capacidad que debe tener el prestador de servicio para resolver cualquier insatisfacción del cliente durante su permanencia en el establecimiento como, por ejemplo, la sustitución de un platillo o bebida. Todos los prestadores de servicio estamos convencidos de que el buen servicio paga dividendos, y que, para obtenerlo, necesitamos capacitar a nuestro personal para atender reclamaciones, escuchar a fondo sin interrumpir, aceptar las quejas no oponiéndose, a no prometer algo que no se pueda cumplir, a ser aptos y amables y a encontrar en el quejoso la parte vulnerable para su satisfacción.

"El Servicio es mi Oficio". Éste es el lema que debe tener presente toda persona que trabaje para una organización de servicios, y más específicamente para un restaurante. Ahora bien, hemos escuchado que uno de los aspectos más importantes dentro de la actividad restaurantera es el servicio; efectivamente pensamos que este aspecto intangible, si se cumple, nos llevará al camino de la satisfacción en el trabajo desempeñado. Cualquier falla en la materia prima podrá ser sustituida por una sugerencia amable que el cliente aceptará. La deficiencia en la presentación de un platillo la podrá suplir su condimento o sabor, pero un mal trato, la falta de una sonrisa, la demora en la recepción, el cliente no las olvidará. La calidad no es sólo la selección esmerada y cuidadosa de las materias primas, el mobiliario caro y elegante, las instalaciones de primera, los sanitarios amplios y relucientes y el equipo moderno y caro: la calidad es todo, es una perfecta armonía entre cada uno de estos aspectos y, sobre todo, es el trato y el servicio al cliente. Es la satisfacción de verlos partir contentos y volver a encontrarlos en nuestras mesas. Es sentir que nuestra actividad de restauranteros, o restauradores, la hemos cumplido y practicado como si todos los días recibiéramos en nuestras casas a los personajes más famosos e importantes el mundo: ustedes.

 

Conferencia ofrecida el VII Congreso de Mercadotecnia del ITESO.

01 de Enero del año 2003

Comentario personal

Este articulo habla sobre como fue que un emprendedor logro obtener éxito en su pequeño restaurante el "Shrimp Bucket", ubicado en la ciudad de Mazatlán, ahora ya un restaurante conocido y con varios establecimientos, restaurante Anderson’s, en la ciudad de México.

Este emprendedor obtuvo éxito en base a la importancia del servicio y a la innovaron del mismo servicio, para obtener el éxito coloco como punto central el servicio al cliente, ya que se comenta que se da una atención amable, y que trataban de hacer sentir a los clientes  en un ambiente familiar.

También se menciona que el personal que se contrataba en estos restaurantes tenía que tener realmente la vocación de servir a los clientes de la mejor manera posible.  

Un punto  que se me hizo importante sobre este articulo, es lo que se comenta sobre la llegada de la competencia, se dice la competencia comenzó a imitar todas aquellas innovaciones que el había realizado para el servicio al cliente, lo cual los otros empresarios lo hacían por la necesidad de sentirse colocados en el mismo nivel que este restaurante, ya que no era igual a todos los demás, al  momento de percatarse de esto el decide darle un aumento a su restaurante para que hubiera una distinción con el y sus copias y l oque hizo es agregar al logotipo de Grupo Anderson’s un lema o slogan que lo hiciera distintivo y, sobre todo, que motivara y fuera la filosofía de todo el personal que trabaja bajo el sistema Anderson; así es como nace "Grupo Anderson’s : al ojo del amo...",.

Se dice que este cambio le trajo un mayor prestigio transmitiendo la idea de que el dueño es el que sirve y atiende en éste establecimiento.

 

Vega Arreola Diana Miriam

Grupo: 262

 

Datos sobre el artículo:

Por: Conferencia ofrecida el VII Congreso de Mercadotecnia del ITESO.
Fuente: Portal para emprendedores, centro GDL (http://centrogdl.com/)
Publicado el 01 de enero del año 2003

 

 

 

La importancia de la propiedad industrial

Todos los seres humanos vivimos en un mundo de marcas, de patentes, de inventos, de desarrollo tecnológico constante que en muchas ocasiones nos rebasa a nosotros mismos, pero tenemos que estar conscientes que todo esto, que se llama propiedad industrial es obviamente el trámite de diario que va a estar protegiendo la propiedad industrial de nuestras empresas. 

La propiedad industrial es el conjunto de marcas, productos y procesos que son la columna vertebral y la base de todas las empresas. Es además, el derecho real por excelencia, lo que nos llena la boca al decir que algo es nuestro, que tenemos la propiedad sobre algo, es el derecho de uso, goce, disfrute y abuso de algo.

La propiedad intelectual se conoce como los derechos de autor. 

La propiedad industrial es la que va a prever la protección de la propiedad industrial mediante el otorgamiento de los registros que prevé la ley. Los procedimientos que prevé nuestra legislación, en materia de propiedad industrial, son los siguientes: otorgamiento a las invenciones, a los modelos de utilidad, a los diseños industriales, los secretos industriales, las marcas de artículos y de servicios, los productos, las marcas colectivas, los avisos comerciales, las denominaciones de origen, las franquicias y los procedimientos de carácter administrativo.

Las invenciones: son todas aquellas creaciones novedosas, que sólo pueden ser hechas por personas físicas, las cuales tienen el derecho de uso exclusivo ya sea para sí misma o para una persona moral si es que le cedió la titularidad de la misma.

Se considera invención toda creación humana que permita transformar la materia o la energía que exista en la naturaleza para su aprovechamiento y satisfacción de necesidades.

Las características que se tienen que tomar en cuenta para considerar algo como invención, son las siguientes: que sea nuevo, que el conjunto de conocimientos técnicos no sea público y que sea resultado de una actividad inventiva.

El título de una patente consta de: el nombre de titular, el domicilio del titular, la denominación de la patente, la clasificación internacional, el nombre del inventor, la fecha de presentación y el número de expediente provisional.

Los modelos de utilidad: son los objetos, utensilios o herramientas que, como resultado a una modificación en su disposición, estructura o forma, presentan una función diferente respecto a las partes que la integran o ventajas en cuanto a su utilidad. Estos pasan a ser del dominio público después de 10 años de registro.

Se consideran modelos de utilidad los que son nuevos y susceptibles de aplicación industrial, es decir, aquellos que sean una creación independiente y difieran en grado significativo a los diseños ya conocidos.

Los diseños industriales: es la combinación de figuras, líneas, o colores que se incorporan a un producto industrial con el fin de ornamentación y le dan un aspecto particular y propio. 

Los modelos industriales: son las formas tridimensionales que se tocan, y sirven como patrón para la fabricación de un producto industrial. Pasan a ser del dominio publico después de 15 años de registro.

La marca: es todo lo signo visible que distingue productos o servicios de otros de su misma clase o especie. 

El concepto de distintividad, es lo más importante en un registro de marca.

Tienen una vigencia de 10 años, pero son renovables por periodos iguales.

Las marcas más importantes a nivel internacional, según la Organización Mundial de la propiedad industrial en Ginebra, Suiza, son las siguientes: Coca-Cola, IBM, Sony, Porsche, Mc-Donalds, Disney, Honda, Toyota, BMW y Volks-Wagen. 

Lo que no es susceptible de registro como marca es lo siguiente: las denominaciones o figuras descriptivas, las figuras o formas tridimensionales animadas o cambiantes, la reproducción de banderas y escudos, las denominaciones o formas iguales o semejantes a una marca notoria o conocida, las marcas que sean idénticas o semejantes en grado de confusión a otra que se haya registrado con anterioridad en el país, etc.

Los signos que pueden constituir un signo marcario son los siguientes: los nominativos, es decir, la palabra (sin importar el tamaño, el tipo y el carácter de la letra), el logotipo, la combinación de ambos, las formas tridimensionales, las marcas colectivas, los avisos comerciales (frases u oraciones que tengan por objeto anunciar al público, establecimientos o negociaciones comerciales, industriales y de servicios, productos o servicios para distinguirlos de otras de su misma especie o clase), etc. 

Animadas o cambiantes, la reproducción de banderas y escudos, las denominaciones o formas iguales o semejantes a una marca notoria o conocida, las marcas que sean idénticas o semejantes en grado de confusión a otra que se haya registrado con anterioridad en el país, etc.

Los registros en materia de propiedad industrial son domésticos, es decir, son válidos en el país en el que se registran.

Los procedimientos de carácter administrativo que prevé la ley son: de nulidad, caducidad, cancelación, infracciones y delitos. Para los procedimientos de carácter contencioso va a ser supletoria de la ley de la propiedad industrial, el código de procedimientos civiles, ya que se trata de una ley federal, y por consiguiente toda la demanda se tiene que seguir con los procedimientos que prevé el Código Federal de procedimientos civiles.

La nulidad se da cuando una marca o patente ya se había otorgado, y esa marca está viciada de nulidad para lo cual hay que tomar en cuenta fecha de registro, que la marca sea idéntica o semejante en grado de confusión ya sea gráfico o fonético, o cuando la marca se aplique a los mismo o similares artículos o servicios. 

Las infracciones, se dan cuando surge la piratería ya que éstos llevan a cabo una competencia desleal.     

http://mktglobal.iteso.mx/

 

Comentario

Algo muy importante para el consumidor, más que el propio producto, es la marca que se está comprando, creo que ya ni la calidad se toma tanto en cuenta, si tiene el logo de la marca, eso es lo que importa. Por eso como productores y creadores de productos debemos de saber que podemos patentar y cómo hacerlo, las condiciones, etc.

           Las marcas no deben de ser parecidas a otras de prestigio, porque el consumidor las puede confundir y esto se penaliza. Como este hay varios detalles que se deben de tomar en cuenta, si no patentas tu marca, puede llegar otro y hacerlo, y te estaría robando tu idea, es por eso que debemos de conocer a detalle esta información.

Ana Lizeth Magaña Martínez