Blogia
La opinión de los alumnos de la FCA

Cosas que aprendes de “piratería” cuando escribes libros Gerardo Zamora Orozco Grupo: 252

Noticia extraída de Merca 2.0 

No los escribía para ganarme la vida, sino como complemento (o consecuencia) de mi trabajo. Son libros técnicos, sobre Adobe Flash, ActionScript (el lenguaje de programación de Flash) o el diseño interactivo, así que no me considero “escritor” pero sí “autor”, y la verdad es que de un tiempo a esta parte a uno se le sube la bilirrubina cada vez que éste o aquel te lanza una diatriba acerca de lo nefasto de la “piratería”. Digo, a mí me sube la bilirrubina cada vez que escucho diatribas sobre cualquier tema, pero cuando se trata sobre lo que hago, más aún.

Y es que, en lo que se refiere a la “piratería”, esta es una lista (desordenada) de algunas cosas que aprendí en estos ocho años que llevo escribiendo materiales didácticos:

Nunca escribí libros por dinero, y de hecho creo que alguien podría obtener más dinero escribiendo sus reflexiones y conocimientos en un blog o documentos PDF, dejar una parte pública y gratuita y, posteriormente, ponerle un cierto precio a los materiales “avanzados”.

Me gusta la fisicidad de los libros. Me gusta que un libro se pueda tocar, hojear, subrayar, prestar y perder. Es distinto tener un libro de consulta sobre la mesa a tener un PDF en una ventana más de un escritorio. Alguna vez creo que respondí a la pregunta de por qué escribir libros en papel con un “escribir un libro te hace físico en este mundo virtual”.

Mi cuota de “derechos de autor” asciende, por lo general, al 7 por ciento  del importe total del libro, y eso cuando escribía el libro solo. Cuando había más autores, ese 7 por ciento se repartía equitativamente entre todos nosotros. El 93 por ciento restante es de la editorial y sus distribuidores. Eso quiere decir en números que si un libro cuesta 13 euros, por decir algo, yo me embolso 0.91 centavos de euro, con lo que se pueden imaginar lo que me preocupa a mí la “piratería” cuando mi ganancia es de menos de un euro por libro vendido.

La recompensa de escribir libros es la interacción con los lectores. Desde mi primer libro siempre quise ser alguien accesible, alguien a quien el lector pudiera consultar sus dudas más allá de lo que el propio libro explicaba. Que yo fuera algo más que un nombre escrito en la portada, una versión extendida de las letras impresas, así que siempre dejaba mi correo o acceso a foros de consulta por todas partes.

(Mucho) más importante que el dinero (que ya ven que no es mucho) ingresado por cada libro, es recibir un correo de alguien dándote las gracias porque lo aprendido en un libro tuyo les sirvió para encontrar trabajo. O para trabajar en un sitio mejor. Eso me hace sonreír y llorar a la vez, ser mentor sin proponérselo, pensar que lo que uno hace puede ser de utilidad para mejorar la vida de otra persona.

Se supone que escribir te coloca, en la cabezas ajenas, en el papel de “experto” sobre ese tema del que trata el libro, aunque (y éste también es el caso) probablemente haya gente mucho más capacitada que yo para escribir de esos temas. Pero era yo el que firmaba los libros, y de los libros salieron infinidad de conferencias, talleres y eventos en los que unas veces puedes cobrar, otras viajar y, en todos ellos, conocer más gente. Es el equivalente al artista que no vende mucho pero da muchos conciertos: Mi mundo se hizo más grande gracias a escribir esos libros. Y eso no lo paga el dinero.

Algo de lo que me dí cuenta desde el día 0 es que la gente que descarga tu libro de forma “pirata”, sin preocuparse por la versión de papel existente en una librería, nunca pensaría en comprar el libro en una librería. Por eso, creo incierto ese axioma de que las ventas de un libro o disco se reducen por “piratería”. No, son productos diferentes con un público diferente, el que compra en la librería y el que descarga de un torrent. Esto sirve tanto para el que copia el libro y lo sube a algún lugar para que la gente lo descargue como para el que lo revende en la calle en versión fotocopiada a mucho menos precio del original. Y aquí podríamos extendernos largo rato sobre qué pasaría si los distribuidores intentaran ofrecer, a menor precio, una versión de películas en esos canales a donde ahora no llegan. Si el día que estrenan The Imaginarium of Doctor Parnassus en el cine pudiera yo descargarla a (por ejemplo) 6 euros desde el sitio de la distribuidora, yo y otros muchos la pagaríamos y descargaríamos de ahí porque esa versión tendría mucho mejor calidad que la que puedes encontrar en un torrent tres días después. Porque, esto también es un hecho, la pregunta del público en 2010 no es “¿cuánto?” sino “¿ya?”. En muchas ocasiones la gente descarga películas, libros o discos no por precio, sino por inmediatez. No me importa pagar una cantidad de dinero relativamente pequeña si puedo conseguir lo que quiero ¡YA! Y si eso que busco sólo está en un torrent, obviamente allá que voy.

 

 

Comentario

Esta noticia trata de un señor que escribía libros simplemente como un hobbie, en ocasiones mientras estaba con sus amigos se ponían a escribir sin fin de lucro, en una ocasión esta persona viajo a un lugar en Perú que menciona que es como Tepito pero más feo, donde se podía encontrar cualquier artículo pirata que necesitaras, y mientras caminaba por ahí, se encontró un libro pirata de los que acostumbraba escribir, en ese momento su reacción fue de incredulidad, el en ese entonces estaba muy molesto ya que no le parecía justo que otras personas lucraran con sus obras, mientras el tiempo fue pasando muchas personas fueron conociéndolo por los libros que el escribía, en ocasiones lo invitaban a conferencias o platicas, el decía que esto era más lucrativo que simplemente escribir libros, en este momento a él la piratería ya no le importaba tanto como antes ya que decía que de un libro que originalmente se vendiera el solo obtenía el 7 % del costo así que no era de mucha importancia, para él era más gratificante que las personas leyeran sus libros y que aprendieran sin importar si eran piratas o no, esto me llamo mucho la atención como el escribir sus experiencias y transcursos de su vida, le ayudaron para sobresalir en un ámbito que  nunca se imagino que seria reconocido.

0 comentarios